China suspende la cooperación con EEUU en materia judicial y de cambio climático mientras intensifica sus maniobras en Taiwan

Taiwan ha calificado las maniobras bélicas chinas como «altamente provocadoras» Leer

China suspende la cooperación con EEUU en materia judicial y de cambio climático mientras intensifica sus maniobras en Taiwan

Taiwan ha calificado las maniobras bélicas chinas como "altamente provocadoras" Leer

Asia ¿Cuáles son las tres crisis de Taiwan por las que ya se han enfrentado China y Estados Unidos?

Este viernes, por segundo día consecutivo, Taiwan ha amanecido bloqueada por las maniobras militares del ejército chino. Simulacros de guerra por mar, tierra y aire, demarcados en seis áreas alrededor de la isla y que durarán en principio hasta el mediodía del domingo.

Algunos ejercicios se están ejecutando dentro de las aguas territoriales de Taiwan. Otros, como los lanzamientos de misiles balísticos, han llegado a sobrevolar el cielo de un estado de facto que goza de la simpatía de las democracias occidentales pero que, a la hora de la verdad, apenas cuenta con 14 países en todo el mundo que reconocen su soberanía.

Los cazas y los buques de guerra del Ejército Popular de Liberación (EPL) han madrugado hoy para cruzar la línea media que divide las aguas territoriales chinas y taiwanesas. Han sido 20 aviones militares y una decena de barcos de la marina china. Desde Taipei han calificado las maniobras como «altamente provocadoras».

Las autoridades de la isla han denunciado además varios ciberataques que han tumbado algunas webs gubernamentales. Y la agencia china Xinhua ha dicho que los militares están usando drones para «tomar imágenes de cohetes que golpeaban objetivos con precisión» en el estrecho de Taiwan.

«Nuestro gobierno y nuestro ejército están monitorizando de cerca los ejercicios militares y las operaciones de guerra de información de China, listos para responder según sea necesario», ha escrito la presidenta de Taiwan, Tsai Ing-wen, en su perfil de Twiter. «Hago un llamado a la comunidad internacional para que apoye al Taiwan democrático y detenga cualquier escalada de la situación de seguridad regional», sentenciaba.

«No esperábamos que el malvado vecino de al lado mostrara su poder en nuestra puerta y pusiera en peligro arbitrariamente las vías fluviales más transitadas del mundo con sus ejercicios militares», ha declarado también el primer ministro taiwanés, Su Tseng-chang.

Golpe de fuerza en Taiwan

China desató el jueves una demostración de fuerza sin precedentes contra Taiwán. La situación en uno de los enclaves geopolíticos más importantes del mundo ha alcanzado los niveles de crispación más altos en décadas. Continúa la amenaza de la segunda potencia mundial como respuesta a la provocación de una polémica visita relámpago que pocos entienden de Nancy Pelosi , presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, a Taipei.

En respuesta, este viernes, el Ministerio de Exteriores chino ha anunciado sanciones contra Pelosi y sus familiares directos por «hacer caso omiso de la preocupación y firme oposición» de China a su viaje a Taiwan por «socavar la soberanía e integridad territorial» de Pekín.

Por otra parte, China ha comunicado también ocho medidas en protesta por el viaje de Pelosi, entre ellas la suspensión de la cooperación en materias como la judicial, la de cambio climático y en algunos mecanismos de seguridad. Se congela, entre otras, la cooperación en la repatriación de inmigrantes ilegales, en la asistencia judicial penal, en la lucha contra los delitos transnacionales y las conversaciones sobre la lucha contra el cambio climático.

Un viaje que cruzó una línea roja para China, que insiste en que Taiwan es una provincia más de su vasto territorio a pesar de que la isla elige a su propio gobierno, tiene su propia Constitución, propio ejército, propios impuestos y emite sus propios pasaportes .

«Rodeando la isla de Taiwan con seis grandes áreas marítimas y su espacio aéreo en el norte, noreste, este, sur, suroeste y noroeste, los simulacros presentados armas avanzadas, incluida la artillería de cohetes de largo alcance, misiles balísticos antibuque, aviones de combate furtivos y un grupo de portaaviones con un submarino de propulsión nuclear, así como tácticas realistas que simularon una operación real de reunificación por la fuerza , demostrando y perfeccionando las capacidades del Ejército Popular de Liberación (EPL) no solo para apoderarse de la isla, sino también para prevenir cualquier interferencia externa, incluso de EEUU».

Así explica una publicación del Global Times, diario chino al servicio de la propaganda que esparce el gobernante Partido Comunista, los movimientos de estas últimas horas en el estrecho de Taiwan. «Con un alcance de más de 300 kilómetros, los cohetes de largo alcance pueden cubrir fácilmente objetivos en la isla de Taiwan desde la parte continental de China», avisa en la televisión estatal china Song Zhongping, un analista militar y tertuliano habitual de los magazines mañaneros de Pekín.

«Los ataques con cohetes de largo alcance podrían ser uno de los primeros movimientos en una posible operación de reunificación por la fuerza, ya que las armas de bajo costo pueden lanzarse en grandes cantidades desde el continente a través del estrecho de Taiwan para destruir instalaciones militares hostiles, incluidas las instalaciones de defensa aérea, sistemas de radar, aeródromos, bases y centros de comando con precisión, creando ventajas para las próximas operaciones de los aviones y buques de guerra del EPL», continúa desglosando el Global Times siguiendo las opiniones de varios expertos militares del país asiático.

En los medios chinos alardean de los 11 misiles balísticos lanzados en dirección a Taiwan el jueves por la noche, varios de los cuales sobrevolaron el cielo sobre la isla. Los analistas chinos dicen que los lanzamientos también sirvieron de prácticas para golpear portaaviones extranjeros que podrían intervenir desde el Mar de Filipinas en una posible operación para defender militarmente a Taiwan, en una clara referencia a las tres veces que el presidente estadounidense Joe Biden ha dicho que su país defendería a la isla en caso de un ataque chino.

«Taiwan no va a ser la última pieza en el sueño chino de expansionismo», ha asegurado en una a la BBC el ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Joseph Wu. «El comportamiento de China es altamente provocador y amenaza la paz y la estabilidad regionales. Está interrumpiendo el comercio internacional y el transporte internacional», aseguró Wu, refiriéndose a los cientos de barcos y aviones que han tenido que ser desviados debido a los ejercicios militares chinos en unas aguas claves para el comercio marítimo internacional.

Desde Pekín, dos funcionarios del Ministerio de Exteriores chino aseguran en conversaciones con EL MUNDO que su ejército no se podía quedar de brazos cruzados tras la «provocación histórica de Pelosi». Y continúan: «Hemos tenido que presenciar con rabia como las autoridades de la isla pretendían romper la soberanía de China con el apoyo de Estados Unidos, que no cesa en su empeño por instigar tensiones en la región porque no puede soportar ver caer su hegemonía. Son ellos los que van provocando guerras».

Además de los cohetes lanzados desde la isla china de Pingtan, la marina y la fuerza aérea del gigante asiático también están moviendo a más de 10 destructores y fragatas que están ensayando bloqueos conjuntos de tropas enemigas, patrullas de alerta y reconocimiento, a los que hay que añadir a más de cien aviones de combate, incluidos bombarderos y drones que practican misiones de reconocimiento y de asalto aéreo.

Esta mañana, desde Japón han emitido una alerta avisando que dos vehículos aéreos no tripulados, identificados como un dron de reconocimiento BZK-005 y un dron de reconocimiento y ataque TB-001, se dirigieron hacia el Mar de China Oriental.

«Otro dron del EPL voló desde el Mar de China Oriental y sobrevoló alta mar frente a la costa noreste de Taiwan. La Fuerza de Autodefensa de Japón envió aviones de combate en respuesta«, reza una nota publicada por el Estado Mayor Conjunto de Japón.

El país nipón denunció ayer que cinco misiles chinos cayeron dentro de su zona económica exclusiva, que se extiende 370 kilómetros desde su costa, y que cuatro de ellos volaron sobre la isla principal de Taiwan.

«Es un problema grave que afecta nuestra seguridad nacional y la seguridad de nuestros ciudadanos», ha dicho este viernes Fumio Kishida, primer ministro japonés. «Las acciones de China esta vez tienen un impacto serio en la paz y la estabilidad de nuestra región y la comunidad internacional», sentenciaba Kishida después de una reunión Pelosi en Tokio.

Después de la parada exprés en Taiwan, la funcionaria de Washington de mayor rango en visitar la isla en los últimos 25 años, siguió su gira asiática hacia Corea del Sur y Japón. «Los chinos realizaron sus ataques probablemente usando nuestra visita como excusa», aseguró la estadounidense en Tokio.

Pelosi sigue vendiendo su paso por Taiwan como una visita para la defensa de la democracia y la libertad. Aunque muchas voces internacionales ponen en duda si su viaje tiene algún sentido además de enfurecer a Pekín y provocar una cuarta crisis en el estrecho de Taiwan, mucho más peligrosa que la anterior de 1996.

El Financial Times recoge que el viaje de Pelosi por Asia ha subrayado el dilema diplomático de los líderes regionales atrapados en la disputa entre las dos economías más grandes del mundo. Países como Japón y Corea del Sur comparten fuertes vínculos diplomáticos y de defensa con EEUU, pero sus relaciones comerciales con China son indispensables para sus economías.

El jueves, el presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, se negó a reunirse con la demócrata durante su visita a Seúl, un desplante que fue muy aplaudido desde China, donde el Ministerio de Exteriores ha convocado este viernes a varios diplomáticos europeos y japoneses para presentar una protesta formal tras las declaraciones emitidas ayer por el G-7 y la Unión Europea, que criticaron los ejercicios militares chinos sobre Taiwan.

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